El arte de coleccionar

Por Beatriz Niño

El martes de la semana pasada tuvimos el placer de que un coleccionista de arte nos abriera las puertas de su colección privada. Como era un día de fiesta (el día del trabajo) fuimos con nuestros respectivos maridos e hijos -mis tres hijos de 10, 8 y 5 años y los dos hijos de mi hermana y socia Isabel de 8 y 3 años- a quienes nos gusta hacer partícipes de nuestra pasión por el arte y abrirles el interés por las creaciones artísticas tal y como hicieron en su día nuestros padres.

La colección privada a la que tuvimos acceso es una colección de arte contemporáneo claramente conceptual. El coleccionista nos hizo una exposición espléndida empezando por una introducción sobre el arte del siglo XX y XXI seguida de una explicación pormenorizada de varias de las piezas expuestas. Tan bien supo captar la atención de los niños que estos estuvieron dos horas enteras (tiene mérito cuando estamos hablando de niños de menos de 10 años) escuchando y participando activamente.

También te hace reflexionar sobre lo abiertos y flexibles que son los niños para captar el arte por muy conceptual que éste sea y la facilidad que tienen para “ver” cosas que los adultos, por nuestra mente “moldeada” por el paso de los años, pasamos por alto.

Pero centrándonos en la persona del  coleccionista como figura  fundamental en el circuito del arte, me atrevería a afirmar (y por nuestro contacto profesional y personal con coleccionistas sé que no me equivoco con esta afirmación) que cuando la colección de arte adquiere unas ciertas dimensiones en número de piezas y en espacio, el coleccionista se plantea qué hacer con todo ello.

Existen diferentes posibilidades que dependerán, en gran medida, de la continuidad que  en su caso le deseen dar las personas más cercanas al coleccionista y que puedan pasar desde la más drástica de la venta de las obras hasta la creación de una fundación o la cesión a un museo, entre otras opciones.

Se opte por lo que se opte es importante estar bien asesorado a nivel  legal para beneficiarse de las ventajas que nos ofrece la normativa (pocas ventajas existen actualmente sólo falta que nos las perdamos). Y es que ya se sabe: coleccionar es todo un arte.

Acerca de BNA

Beatriz Niño. Abogada especialista en el Mercado del Arte. Socia fundadora y co-directora de NIAL Art Law (www.nial-artlaw.com). Asesora a coleccionistas de arte, inversores, galeristas, museos, marchantes, casas de subastes, anticuarios, artistas, fundaciones, asociaciones y entidades relacionadas con el arte. Como abogada experta en este sector, está profundamente involucrada en asuntos relacionados con el arte. Sus servicios legales incluyen consultoría y proyectos, asesoramiento jurídico, litigios y formación. Miembro del IAC y de PAIAM. Abogada de la Asociación de Coleccionistas Privados 9915 y del Gremi de Galeries d'Art de Catalunya.

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